miércoles, 13 de noviembre de 2013

Si querías que creyera en dios... fallaste.


Las deidades y religiones existen desde tiempos remotos de la humanidad. 
Desde la civilización egipcia cuya religión se basaba en la naturaleza misma, humanizada y nombrada para hacerlos sentir menos distante de ella. Para los egipcios las deidades eran seres descendientes de la naturaleza misma que provocaban hechos como la suba del río Nilo o las tormentas. 
Los griegos tenían un sistema parecido e incluso expusieron de forma poética hechos reales, como el tiempo consumiendo a sus hijos. 
Pero en nuestro occidente existen postulados que no nos hacen sentir parte del universo si no mas bien un rebaño de ovejas al mando de alguien superior, omnipresente, omnipotente y dueño de absolutamente todo. 
Digo rebaño ya que en los mismos salmos cristianos se esboza un "el señor es mi pastor..." el pastor que te protege y no deja que te alejes del rebaño. 
De mi parte no quiero ser oveja, no quiero ser controlada, ni tengo ganas de pasar siempre por el mismo lugar. 
No solo la comparación que nos subestima como seres vivos libres, ademas la iglesia (no acuso a lo espiritual ni a lo religioso) expone argumentos puramente simbólicos. 
Como todos somos diferentes (no somos ovejas) tenemos distintas formas de percibir, interpretar, incluso de ver las cosas. 
Desde mi punto de vista el exceso de simbolismos y los valores altísimos de los mismos lo que arruina lo espiritual. 
El hecho de ir a un colegio católico durante mi infancia me desalentó al tener que ver muchas mujeres orando por los pobres pero  haciendo nada por los que estaban pidiendo monedas en la puerta de la capilla.
Me toco ver "hombres de Dios" hablando de sencillez envueltos en túnicas hechas de tela fina y queriendo convencer a los creyentes que con la oración todo era posible. 
Entonces no le dan ni el saludo a la persona que esta mendigando, pero ojo, rezan por ella. 
Si supuestamente dios nos puso acá no veo por que no podríamos darle la mano a alguien que lo necesita. Pero el gran error es el simbolismo extremo, un Arjona interminable, lleno de actos, palabras y valores que significan otra cosa.
Un hombre común vino y dijo que la iglesia es uno, que dios es el otro, que la sencillez se vive (no se habla) que el oro no es poder, que realicemos rituales por y para el y ademas que se puede pecar de pensamiento, palabra, obra y omisión. 
¿No era mas fácil usar ejemplos mas concretos, palabras mas claras y la no violencia? Porque en tu tierra, Jesus, la gente se mata entre ella. 
Si querías que creyera en vos, hubieras sido mas claro, menos arjoniano. A lo mejor no era tu intención, pero creo, que todos te entendieron mal.



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