viernes, 20 de junio de 2014

La increíble y triste saga del guionista ausente.

Hola, bienvenido. Siéntese y disfrute (u ofendase) del espectáculo humano de una vida con poca curva. Por curva me refiero a esos precipicios que hay que saltar porque no hay puente, ese penal que no hay que errar porque perdemos, ese cacho de sangre que se pierde después de una tajante herida como de operación a corazón abierto. 
Hoy observaremos la increíble vida de las carreras no colegiadas, las que huyen despavoridas de las oficinas, los libros gordos y las preguntas técnicas de sola respuesta.  ¿Que tal, señorita aspirante a peatón de la alfombra roja? ¿cómo le va? 
  Son milagrosos los topes de cabeza con las ideas o las habilidades, mas aún con nuestra propia especie. Cuando uno se come la realidad, con todos los sabores: moco, sangre, chocolate y vainilla, de todos. 
Uf! mire usted, que poco he visto y que mucho creo. Que mucho ME creo. 


Le explico: Yo se que usted trabaja, que estudia medicina, abogacía o esas carreras que dejan plata porque son de gran importancia para el barrio vio? en mi tanto NO trabajar he descubierto la mediocridad de la raza! yo soy mas necesario para el mundo que usted, fíjese que su inquietud mas grande es la tabla de posiciones de la Primera División de fútbol. 
NO, yo estudio arte. 
Lo veo todo
Lo entiendo todo. 



La mucha epifanía de mi vida recta y con papis banca-todo. Tengo casi treinta años y cinco cursos de ingreso en mi haber. 
JA! que tipo campeón, lo sé. 
Me he tropezado muchas veces, no se confunda.  Una vez me re peleé con un amigo porque me copio el modelo de mi cámara reflex. 
¡Pero que descaro! 


Ultimamente escribo, le cuento. Voy a hacer una película, o sea, entiende? voy a ser venerado muy pronto, como Clint Eastwood, ¿conoce al Clint Eastwood?
Se va a tratar de un triangulo amoroso, la peli vio? es una trama algo complicada, me cuesta armarla un poco porque no se nada de eso, es decir, nunca me paso eso de andar deseando cosas o personas. 
Papá o mamá siempre me dan el gusto. 
Y parejas, para que las quiero, el amor apesta. 


CONTINUARÁ... 





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